La publicidad debería editar sencillos, no álbumes.
Autor: Adrian Solca ·
La publicidad debería editar sencillos, no álbumes. La industria musical está aprendiendo (más vale tarde que nunca) que los consumidores ya no están dispuestos a pagar por un disco completo cuando la gente solo quiere un sencillo. La publicidad debería editar sencillos, no álbumes. La industria mus

La publicidad debería editar sencillos, no álbumes.

La publicidad debería editar sencillos, no álbumes.
La industria musical está aprendiendo (más vale tarde que nunca) que los consumidores ya no están dispuestos a pagar por un disco completo cuando la gente solo quiere un sencillo.
Curioseando en Reddit me encontré un brillante artículo de Variety titulado “Albums don’t work anymore” y resumiendo, habla de cómo en la industria musical el concepto del ‘Album’ simplemente ya no ofrece resultados. “Los jóvenes escuchan sencillos por streaming y los adultos ni siquiera salen de casa” seguida por la frase estelar del artículo, una frase que me llegó justo al corazón: “Media cannot be limited to the album release date. It must be a 24/7, 365-day-a-year effort.”
En la industria musical, el proceso de crear un álbum siempre es mucho más complejo que el de crear un sencillo. Hay que seleccionar qué canciones se grabarán (que generalmente incluye el descartar canciones adicionales), interpretarlas, producirlas, mezclarlas, masterizarlas, manufacturar el disco, distribuirlo, generar campañas, materiales promocionales. Es un proceso que puede tomar desde varios meses hasta varios años (Pregúntenle a Axl Rose).
El disco llega a manos de los consumidores, lo escuchan un par de veces, seleccionan las dos o tres canciones que disfrutan de él, las descargan de iTunes o las agregan a su Spotify y se olvidan del resto del trabajo, tirando literalmente meses de trabajo directo a la basura.
Podemos sustituir las palabras “media” y “album” por “campaña” y “comercial” o “Plataforma” y “Tecnología”, esta frase sigue siendo una dura (y para muchos, aterradora) realidad. Hemos desarrollado una cultura en la que todo es temporal y pasajero. Ya no podemos seguir esperando un concepto de “lealtad” de nuestros consumidores.
Si nuestra oferta no se adapta a su realidad, encontrarán a alguien más que si lo hará. Es una búsqueda constante que apoyada por herramientas digitales ya ni siquiera es molesta de realizar. Nuestra competencia está a un clic de distancia o esperando en otra tab del navegador del usuario.
Construir marca ya no es cuestión de tener un comercial o lanzar un sitio que toma 2 o 3 años en desarrollarse. Es un esfuerzo constante. Nuestros sitios se tienen que adaptar inmediatamente, nuestras herramientas se deben medir en tiempo real, debemos desarrollar pensando en flexibilidad, adaptabilidad y que las necesidades y expectativas de nuestros consumidores pueden evolucionar en cuestión de semanas.
La idea de que todos los esfuerzos relevantes tienen que ser producto de procesos eternos y extremadamente costosos es solamente un convencionalismo, no una realidad. Tenemos la tecnología y la capacidad de crear herramientas que permiten que pequeñas empresas como Instagram o Waze llamen la atención de titanes como Google o Facebook, solo es cuestión de encontrar al talento que en realidad la sepa aprovechar al máximo..
La industria musical está aprendiendo (más vale tarde que nunca) que los consumidores ya no están dispuestos a pagar por un disco completo cuando la gente solo quiere un sencillo. Si solo liberan sencillos, estarán presentes en la vida de la gente todos los días. Se adelantarán a que los consumidores se aburriran del producto y en cuestión de días van a buscar nuevas alternativas. ¿Cuánto tiempo nos tomará a nosotros aprender la misma lección?