El hype de la IA: crónica de un malentendido anunciado

Autor: Adrian Solca · 2025-08-11

El hype de la IA: crónica de un malentendido anunciado Los modelos actuales reconocen patrones y automatizan tareas pero todavía están lejos de comprender los matices de nuestro trabajo El hype de la IA: crónica de un malentendido anunciado Hace tres años escribí sobre el colapso del diseño : la pan

El hype de la IA: crónica de un malentendido anunciado

El hype de la IA: crónica de un malentendido anunciado

Los modelos actuales reconocen patrones y automatizan tareas pero todavía están lejos de comprender los matices de nuestro trabajo

El hype de la IA: crónica de un malentendido anunciado

Hace tres años escribí sobre el colapso del diseño: la pandemia dejó una industria inflada y luego vinieron los recortes. Más de 900 empresas despidieron a más de 100 000 personas, y muchos colegas quedaron a merced de un mercado sin brújula. Hoy veo el mismo patrón en la conversación sobre inteligencia artificial: entusiasmo desmedido, promesas de reemplazar equipos completos y una ignorancia que asusta.

¿Qué nos dicen los gurús?

Que la IA hará nuestro trabajo por nosotros, que ya no necesitamos ser expertos, que con un prompt se resuelve todo. La misma receta de cocina que critiqué en educación UX: sigue estos pasos y obtendrás magia, sin importar los ingredientes. Pero la realidad es otra.

Los modelos actuales reconocen patrones y automatizan tareas, sí, pero todavía están lejos de comprender los matices que hacen que nuestro trabajo tenga sentido. No entienden las dinámicas organizacionales ni la cultura en la que operamos. Y necesitan la guía de alguien con experiencia para no derrapar.

Las preguntas incómodas

Cuando escribí El colapso pregunté cuántos diseñadores hablaban con usuarios y cuántas empresas tomaban decisiones basadas en investigación. Hoy pregunto:

  • ¿Cuántas estrategias de negocio han cambiado porque ChatGPT lo dijo?
  • ¿Cuántas empresas han mejorado sus métricas gracias a prompts generados por un becario?
  • ¿Cuántas organizaciones han implementado IA sin pensar en sesgos, privacidad o impacto en sus clientes?

La respuesta es la misma: pocas. Estamos repitiendo el error de confundir la herramienta con el oficio.

Receta para el desastre

En 2022 enumeré las causas del colapso del diseño: profesionales preparados al vapor, una industria secuestrada por buzzwords y un mercado que valora el entregable por encima del proceso. Cambia “UX” por “IA” y la receta es similar:

  1. Aprendizaje exprés: miles de cursos prometen convertirte en “prompt engineer” en una semana.
  2. Buzzwords por doquier: CEOs hablando de LLMs sin saber lo que significan.
  3. Mercado miope: empresas que piensan que despedir expertos y contratar bots les saldrá más barato.

La oportunidad real

Reconocer las limitaciones de la IA no es una derrota, es una estrategia. La IA puede analizar datos, sugerir mejoras y automatizar lo tedioso. Nos permite enfocarnos en lo que aporta valor: hablar con usuarios, negociar con stakeholders, diseñar estrategias. La clave está en usarla para ampliar nuestras capacidades, no para suplantarlas.

¿Y ahora qué sigue?

Al igual que en 2020, la única salida es trabajar en nuestros fundamentos. La IA no exime la necesidad de pensar, cuestionar y practicar. Necesitamos más horas de análisis, reflexión y empatía; no menos.

  • Aprende a formular preguntas claras y a validar las respuestas.
  • Conoce los sesgos de los modelos y sus limitaciones.
  • Úsala para ganar tiempo, no para delegar tu criterio.

No esperes que la IA rescate tu carrera. Si no valoras tu trabajo, si no entiendes tu rol en las organizaciones, ningún algoritmo lo hará por ti. La inteligencia artificial no va a desaparecer, pero tampoco va a salvarnos de nuestra pereza intelectual. Depende de nosotres dejar de comprar recetas milagro y empezar a construir prácticas sólidas.

Por un futuro donde la IA nos potencie y no nos nuble el juicio.

Felices prompts.

By Adrian Solca on July 29, 2025.

Canonical link

Exported from Medium on August 9, 2025.